Nuestra Historia

Desde sus inicios, el 8 de septiembre de 1953, Miguel Abad S.A. ha sido sinónimo de visión innovadora, determinación y una búsqueda constante de la excelencia. Fundada por Don Miguel Abad, un emprendedor con un espíritu incansable, la empresa nació con la convicción de que el esfuerzo y la perseverancia pueden transformar grandes desafíos en oportunidades.

Con un equipo pequeño pero apasionado, Miguel Abad S.A. se consolidó rápidamente como un referente en la fabricación de equipos y piezas especiales, ganándose la confianza de los principales actores industriales del país. Desde los primeros años, fue un socio estratégico de empresas como Tenaris Siderca, participando en proyectos de impacto nacional e internacional.

La innovación siempre ha sido el motor que impulsó cada etapa del crecimiento. En la década de 1970, la empresa incorporó tecnología avanzada y diversificó sus capacidades, expandiéndose hacia sectores clave como la siderurgia, la industria petrolera y la petroquímica. En 1977, la transformación en Sociedad Anónima abrió nuevos horizontes para su expansión.

Frente a los desafíos de la globalización en los años 80, Miguel Abad S.A. se especializó en componentes mecánicos para grúas y puentes grúa, enfocándose en la calidad y eficiencia para mercados internacionales. El verdadero salto global se dio en 2001, con la certificación ISO 9001, que consolidó su sistema de gestión de calidad y marcó el inicio de una nueva era con la inauguración de una planta de última generación en Burzaco.

Hoy, con más de siete décadas de trayectoria, Miguel Abad S.A. exporta a más de 20 países y continúa evolucionando junto a un equipo humano altamente comprometido. Su historia es un legado vivo que combina experiencia, innovación y mejora continua, con la mirada puesta en el futuro y en seguir generando soluciones confiables para la industria global.